Alimentos ecológicos, ¿qué tienen realmente de bueno?

Productos ecológicos

Alimentos ecológicos, ¿qué tienen realmente de bueno?

El consumo de alimentos ecológicos crece año tras año en nuestro país, ¿por qué? ¿qué hace que cada vez más personas estén concienciadas y convencidas de que comer alimentos ecológicos es comer mejor?

Comer alimentos ecológicos significa comer alimentos con más nutrientes:

Los alimentos ecológicos tienen una mayor presencia de vitaminas, minerales, proteínas, hidratos de carbono y ácidos grasos (omega 3) que los convencionales. En varios estudios se vio, por ejemplo, como los zumos procedentes de naranjas ecológicas tienen un 20% más de vitamina C; que los pimientos ecológicos tienen, en promedio, un 9% más de esta vitamina y 15% más de polifenoles; y que los niveles de proteína son superiores en huevos y carne de conejo ecológicos.

Comer ecológico = cuidar más el planeta:
No utiliza pesticidas, ni bromuro de metilo (utilizado para fumigar suelos) por lo que se evita dañar más nuestra capa de ozono.

Se fertilizan los conreos con heces generadas en la propia granja o en base a fertilizantes orgánicos para asegurar un suelo equilibrado de materia orgánica y nutrientes.

A través de la agricultura ecológica, se genera una mayor diversidad y frecuencia de flora y fauna silvestre.

Comer ecológico es no comer pesticidas ni componentes químicos utilizados durante su producción:

No se utilizan sustancias químicas sintéticas para la protección de las plantas, la clave está en la prevención: se seleccionan plantas y variedades en condiciones y lugares específicos, con técnicas como la rotación de conreos.

Para tener el sello legal de alimento “ecológico” no se pueden utilizar una gran cantidad de aditivos, incluyendo aromas artificiales y potenciadores del sabor, por lo que digestivamente se agradece.

En varios estudios también se vio como hortalizas de hoja verde como la lechuga o las espinacas ecológicas tienen un contenido de nitratos menor a las convencionales.

Comer ecológico es comer con más sabor:

Con más tiempo y cariño, utilizando métodos más naturales, se consiguen alimentos de más calidad, y mejor sabor. El bienestar de los animales es uno de los factores más importantes en la ganadería ecológica a través de una alimentación saludable y acceso directo al aire libre.

Además los alimentos ecológicos contienen menos agua, por lo que el resto de componentes están en cantidades mayores y eso realza su sabor.

Comer ecológico es un mejor impacto social y económico:

Su producción tiene en cuenta unas condiciones de trabajo socialmente aceptables, con precios justos para las personas que intervienen en el proceso, gracias a las normas básicas que impone la IFOAM. Esto genera un desarrollo regional sostenible que permite conservar y revitalizar las aéreas rurales.

Neus Elcacho. Dietista integrativa y coach nutricional www.neuselcacho.com

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