Beneficios de los zumos verdes vs envasados

Zumos verdes

Beneficios de los zumos verdes vs envasados

En los últimos años hemos visto crecer el boom de los zumos verdes. ¿Tiene fundamento esta moda? ¿Son tan buenos como dicen? ¿Qué manera es más saludable de consumirlos?

Como nutricionista creo que los zumos verdes tienen un gran beneficio: no sólo el de consumir más hortalizas más allá del típico plato de comida o cena, sino también incluir aquellas verduras o frutas que nunca tomarías al mezclarlos con otros que sí que te gustan. De este modo los niños pueden comer algo de brócoli mezclado con plátano, lechuga y naranja, por ejemplo.

Los zumos verdes se preparan con una licuadora o extractor y varias verduras y frutas. Lo mejor sería preparar cada zumo con más verduras que frutas ya que la fruta contiene fructosa, un tipo de azúcar que separado de la fibra pasa mucho más rápido a nuestra sangre y nos hace subir los niveles de glucosa y consecuentemente de insulina.

Sin embargo no hace falta que sean “verdes”. Los vegetales de hoja verde contienen clorofila que es un componente ideal para oxigenar y depurar la sangre, pero no es fundamental para un zumo. Tenemos mil vegetales de temporada con los que jugar.

¿Qué diferencia hay entre preparar los zumos verdes con la licuadora de toda la vida y los nuevos “extractores en frío”?

Como su propio nombre indica, el extractor trabaja en frío, es decir, no calienta el alimento mientras lo va licuando o exprimiendo. Las licuadoras trabajan con un motor y unas cuchillas que lo que hacen es romper las fibras del alimentos por lo que más partes del mismo entran en contacto con el aire y se oxidan perdiendo más micronutrientes y enzimas.

Pero no sólo la diferencia es a nivel nutricional, cuando lo probéis veréis que nada tiene que ver un zumo hecho con licuadora que con extractor lento. El extractor lento lo que hace es hacer presión sobre la fibra y exprimirlo suavemente, sacando mucho más jugo que con una licuadora, por lo que el zumo resultante sale más homogéneo y eso se nota en su sabor.

Por lo que refiere a los zumos que ya vienen preparados y envasados, pensad por ejemplo en la vitamina C que es la vitamina más frágil. A la mínima que manipulemos un alimento para consumirlo ya empieza a perder vitamina C: cuando pelamos y cortamos una naranja podemos perder sobre el 20% de ésta vitamina, imaginaros al preparar un zumo y envasarlo durante semanas. No sólo tendremos muy pocas vitaminas sino que además contendrá algún ingrediente que lo ayude a conservar como el ácido cítrico, o muchísima cantidad de azúcar para suavizar su sabor.

En el restaurante encontrarás una selección de zumos recetados con mucho cariño por mí y escogidos con muy buen criterio por el equipo de Amodo. Los elaboran al momento o como mucho preparados hace un par de días y refrigerados a menos de 4 grados para que permanezcan intactos sus nutrientes.

Neus Elcacho. Dietista integrativa y coach nutricional www.neuselcacho.com

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