Cúrcuma: alimento/medicamento

Cúrcuma

Cúrcuma: alimento/medicamento

¿Qué es?

Quizá os suene porque la cúrcuma es una de las especias que forma parte del curry, muy conocido en la cocina India.

Pero la cúrcuma es en realidad una raíz con un tono anaranjado que hace miles de años se utilizaba ya en la medicina ayurvédica, no tan picante como el curry final, sino ligeramente dulce.

Los últimos años se ha empezado a poner de moda por recientes investigaciones que le atribuyen propiedades anti-cáncer.

¿Por qué deberíamos incorporar la cúrcuma en nuestra cocina?

La curcumina, uno de los principios activos de la cúrcuma, es hasta el momento, uno de los mejores anti-inflamatorios que existen en el mercado, favoreciendo casos como dolores articulares, menstruales, urinarios o digestivos.

Favorece el funcionamiento del hígado, potenciando su función depurativa de toxinas, exceso de hormonas y grasas.

Es un gran antioxidante, protegiéndonos de la acción de los radicales libres.

Tiene efectos positivos sobre la depresión.

Con propiedades antitumorales: “La cúrcuma sirve para prevenir muchos tipos diferentes de cáncer y en concreto se han estudiado sus efectos en los cánceres de pulmón, páncreas y estómago”, explica la oncóloga Natàlia Eres.

¿Cómo consumirla?

  • En cremas de calabaza/zanahoria/boniato aderezando por encima.
  • En salsa de curry para pescados, aves o arroces.
  • Dentro del tarro de aceite con una pizca de pimienta:
    • Mezclándola con pimienta (piperina) que aumenta su biodisponibilidad y por lo tanto, absorción de sus principios activos.
    • o Mezclándola con alimentos que contengan algún tipo de grasa saludable, ya que es  lipofílica (que tiene afinidad por aceites y grasas).
  • En el “cúrcuma latte” o leche dorada: bebida típica de la India que mezcla diferentes especias con leche vegetal y un poco de miel para calentar y calmar el organismo. Os recomendamos que añadáis además de cúrcuma, cacao puro, canela, vainilla, pimienta, regaliz y/o jengibre.
    •  Tomándola con  alguna comida que también contenga ajo, cebolla, manzana, pomelo, sésamo, altramuz, miel o pasiflora (frenan ligeramente la glucoronización del hígado haciendo que los principios activos de la cúrcuma estén circulando en sangre durante más tiempo antes de ser eliminada).

Precauciones. No se recomienda consumir cúrcuma en caso de:

  • Embarazo y lactancia
  • Problemas en la vesícula biliar
  • Reflujo gastroesofágico (ERGE)
  • Post Cirugía

Neus Elcacho. Dietista integrativa y coach nutricional www.neuselcacho.com

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