¿Por qué no aconsejamos ni tenemos leche de vaca en nuestro espacio?

Leche de vaca

¿Por qué no aconsejamos ni tenemos leche de vaca en nuestro espacio?

Cada vez hay más estudios, fuera de la presión de la industria, en la que se evidencian que el consumo regular de lácteos, en concreto leche de vaca, puede comportar más problemas para la salud que beneficios.

  1. Más proteína animal y grasas saturadas
    En nuestro país, la cantidad de proteína animal y grasa saturada que consumimos diariamente es de dos a tres veces mayor a la necesaria. ¿Qué implica todo esto? Que nuestro cuerpo tenga continuamente una sobrecarga de residuos resultantes de digerir y metabolizarlo, en concreto hígado y riñones (y en el caso de las grasas saturadas, un exceso puede generar más grasa visceral, muy peligrosa cardiovascularmente). No sé si os acordáis de la cantidad de personas que salieron en los medios con problemas en hígado/riñones después de seguir la dieta del Sr. Dukan. Pues bien, si además de consumir carne y embutidos, consumimos esas dos raciones de lácteos que tanto nos obligan a realizar, nuestro cuerpo llegará un momento en el que puede empezar a producir más inflamación e histamina, a través de alergias, mucosidad, problemas en la piel, dolores de cabeza, sobrepeso…
  2. Mala digestión
    ¿Por qué cada vez hay más productos sin lactosa? Porque cada vez nos damos cuenta de que a más personas la leche no le sienta bien, en especial debido a la lactosa. Nuestra genética no está dotada de mucha capacidad de producir lactasa (la enzima que digiere la lactosa). Entre el 60 y 3l 70% de la población mundial es no-persistente a la lactasa*, y con la edad, aún perdemos más capacidad de producirla. Eso quiere decir que tienes muchas posibilidades de que la leche, te produzca algún tipo de problema digestivo debido a su dificultad en metabolizar su azúcar.
  3. Las otras proteínas desconocidas
    La leche de vaca contiene una alta proporción en caseína (mayor a la de cabra y oveja), una proteína con la que se ha visto que puede aumentar los niveles de IGF-1, relacionada con enfermedades autoinmunes, neurodegenerativas y cáncer.
  4. Mala calidad
    La producción de leche ya no es lo que era. Las vacas se están alimentando y tratando como si fueran puros productos, en espacios ínfimos, sin espacio… seguro que alguna vez habéis visto un documental sobre ello. Y la realidad de la vida de estos animales dista mucho de la que se nos enseña en los anuncios con esos prados tan verdes y anchos. El tipo de alimentación y vida que siguen, marca pues, la calidad de su leche resultante.
    Es obvio pues pensar que las cabras y ovejas necesitan mucha más libertad para vivir, y que la calidad de su leche será mucho más diferente que la de una vaca.
    Por otro lado, sí que es cierto que en España está prohibido el uso de hormonas en el trato de ganado pero sí de antibióticos, que se les pueden suministrar debido a infecciones, y ésto es algo que sí que llega a la leche final.
  5. Calcio no tan válido
    El principal motivo por el que tomar lácteos ha sido desde siempre el aporte de calcio. Sin embargo, su absorción no es tan perfecta como se comenta. ¿Sabías que mientras que el calcio de los lácteos se absorbe entorno al 32%, el de cualquier col va entorno el 50 y 70%? Además de tener muchos más beneficios que inconvenientes claro…

Más información en:
*EFSA, European Food Safety Authority. Scientific Opinion on lactose thresholds in lactose intolerance and galactosaemia. EFSA Journal 2010;8(9):1777
Melnik BC, John SM, Schmitz G. Over-stimulation of insulin/IGF-1 signaling by western diet may promote diseases of civilitation: lessons learnt from laron syndrome. Nutr Metab (Lond). 2011;24(8):41.Strassburger SZ, Vitolo MR, Bortolini GA, Pitrez PM,, Jones MH, Stein RT. Nutritional errors in the first months of life and their association with asthma and atopy in preschool children. J Pediatr (Rio J). 2010;86:391-9.
Kanis JA, Johansson H, Oden A et al. A meta-analysis of milk intake and fracture risk: low utility for case finding. Osteoporos Int. 2005 Jul;16(7):799-804

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