La verdad tras las bebidas o “leches” vegetales

Bebidas vegetales

La verdad tras las bebidas o “leches” vegetales

Las leches o bebidas vegetales se plantean inicialmente como grandes alternativas a las leches animales (de vaca, cabra, oveja, burra… ) y hasta de leche materna.
Sin embargo también son muchísimas las diferencias entre éstas y las vegetales: no sólo el sabor, sino mayoritariamente más cantidad de proteína, grasas, vitaminas liposolubles y minerales como el calcio. Por otro lado, las leches o bebidas vegetales no contienen colesterol, tienen más potasio, fibra y vitaminas del grupo B y van realmente bien para digestiones delicadas.

El principal problema de las bebidas vegetales de todos modos es, que muchas veces el consumidor cree que será más natural o sana, cuando mayoritariamente la cantidad de arroz, soja o almendras de una bebida vegetal no suele superar el 10%, y lo más común es que lleven añadidos que le restan aún más ese porcentaje para darle sabor, textura y mantenerla más tiempo conservada.

Etimológicamente deben llamarse bebidas vegetales ya que no salen de “una mama”. Por eso no encontraréis envases con el nombre de “leche de arroz o de avena” sino bebida de arroz o de avena.
Por ello es bueno siempre leer bien las etiquetas e ir probando sabores entre las más recomendadas, según nuestras necesidades:

Bebidas vegetales a base de cereales: arroz, avena, quinoa…
Son suaves y neutras de sabor, con apenas grasas y mucho contenido en vitaminas del grupo B, que es tan importante para el sistema nervioso. La de arroz es la más calmante digestivamente hablando y la de avena es muy recomendada para personas con colesterol, gracias a su contenido en betaglucanos.

Bebidas vegetales a base de frutos secos: almendras, nueces…
Ricas en proteínas, antioxidantes y minerales como calcio, magnesio y hierro.

Bebidas vegetales a base de semillas: alpiste, chia, sésamo, lino…
También con una proporción elevada de aminoácidos (proteínas) pero sobretodo de ácidos grasos insaturados como omega 3 y 6, fundamentales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Bebida de coco: muy energética; la favorita de los niños y los amantes del dulce sin que tengan que pecar.

¿Qué hay tras la soja?
Durante años los médicos recomendaron la “leche” de soja a todas aquellas personas que consideraban que la leche de vaca les sentaba mal, por ser de las primeras que se empezaron a comercializar y por contener un porcentaje similar en cuánto a proteínas. Aunque sigue siendo la bebida vegetal más consumida, tiene varias problemáticas: a parte del sabor, que obviamente al ser vegetal dista mucho del sabor de la leche animal; puede que tampoco se digiera nada bien:
Los occidentales no digerimos tan bien la soja como los orientales, que hace miles de años que la consumen. Por otro lado, en los últimos años han salido varios estudios que relacionaban el consumo regular de soja con desequilibrios hormonales, debido a su contenido en fitoestrógenos. Por lo que si hay algún problema en este sentido, o en el sentido digestivo de base, mejor no consumirla diariamente.

¿Por qué preferimos hacer las bebidas vegetales nosotros y no tenemos envasadas comerciales?

  • Son bebidas vegetales de verdad, con la máxima proporción de ingredientes: cereal, semilla o fruto seco.
  • No contienen endulzantes como el azúcar o el jarabe de agave, ni espesantes como el aceite de girasol, ni conservantes.
  • No las sometemos a tratamientos de calor ni nada parecido.
  • Batimos nosotros los cereales o frutos secos y los dejamos 48 horas como mucho de conservación en el frigorífico.
  • Utilizamos sólo agua filtrada por ósmosis inversa.
  • Contienen más nutrientes al prepararse hace poco tiempo.
  • Todo esto hace que sepan de verdad.

Neus Elcacho. Dietista integrativa y coach nutricional www.neuselcacho.com

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