Propiedades y usos del jengibre

Jengibre

Propiedades y usos del jengibre

Seguramente ya habréis oído hablar de esta especia con sabor algo picante. Y es que son muchas las propiedades que se le han atribuido al jengibre a lo largo de los años. Se utilizaba ya en la época del Imperio Romano pero en nuestra cultura se ha ido incorporando poco a poco, aunque pisando fuerte, en los últimos años con el boom de la comida healthy, eco, o clean.

El alimento con jengibre más conocido son las galletas de jengibre, sin embargo, no es uno de los alimentos más saludables que podamos encontrar, no por el jengibre, sino por el alto contenido en azúcar y mantequilla de la propia galleta.

Jengibre para las digestiones

  • Aumenta la producción de enzimas pancreáticas y la salivación…
    • Favoreciendo la digestión y previniendo flatulencias y distensión abdominal.
      Prueba de mezclar un poco con tus infusiones digestivas o al cocer alguna legumbre.
    • Ayudando a calmar mareos y náuseas. Muy recomendado para embarazadas, personas que realizan quimio, y viajes en barco.
  • Equilibra la flora intestinal reduciendo aquellas bacterias patógenas.

Jengibre para la garganta

  • Actúa como un antibiótico o antibacteriano natural suave por lo que ayuda a mejorar las infecciones de garganta. Prueba hacer una infusión y realizar gárgaras con miel y limón y agua tibia.
  • Por el mismo motivo es un buen remedio para las personas que producen un tipo de bacterias en el interior de su boca que desarrollan el mal aliento. Además de ser una especia que refresca. En este caso mejor coger un trozo de la raíz pelada.
  • Descongestionante y expectorante.

Jengibre para la circulación

  • Contribuye a activar la circulación ayudando a disolver posibles trombos que pueda haber acumulados en arterias.
  • Calma el dolor de cabeza y las migrañas.

Jengibre para la energía

  • Es un buen tónico o estimulante. Prueba de combinarlo con un buen té verde con limón.
  • Algunos estudios demuestran cómo puede ayudar a producir más testosterona y a mejorar la sexualidad y fertilidad.

La utilizamos como especia pero en realidad el jengibre es una planta, la cual cogemos su raíz.

Podemos cortar un trozo o rallarlo y ponerlo en la cocción de algunos alimentos o para tomar en infusión. También se puede comprar en polvo (de esta forma se conserva mejor) y añadir una pizca allí dónde necesitemos. Se puede ir aumentando la cantidad pero si no estamos acostumbrados a su particular sabor, empezar siempre con una cantidad muy pequeña y procedente de polvo (se nota menos el sabor que con el jengibre fresco). La dosis estándar es media cucharadita de postre por vaso/toma/persona. En exceso su efecto beneficioso puede volverse un inconveniente y causar molestias digestivas.

Si tienes la raíz, consérvala en el interior de tu nevera máximo 1-2 semanas.

Neus Elcacho. Dietista integrativa y coach nutricional www.neuselcacho.com

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